02 Octubre 2006 – 19:48 Hs.
Viedma.- Documento final emitido por unanimidad en la Convención Provincial de la UCR celebrada este sábado 30 se septiembre en Viedma.
Texto completo:
Esta Convención de Distrito fue convocada por el Comité Central de la Unión Cívica Radical Distrito Río Negro a efectos de analizar la situación partidaria nacional, particularmente a partir de lo resuelto por la Convención Nacional del Partido reunido en Rosario a fines del mes de agosto del corriente año; como asimismo para debatir las posibles concertaciones de alianzas programáticas a llevar adelante de nuestro partido y finalmente para informar y considerar lo actuado a la fecha con relación a la convocatoria a elecciones partidarias internas.
A tal fin, y a efectos de iniciar el debate, se tomó como base el documento emitido al respecto por el Comité Central del Partido con fecha 7 del corriente mes y año, emitido a raíz de diversos pedidos y públicas advertencias de intervención a los distritos de Mendoza, Santiago del Estero y Río Negro, los que se fundarían en presuntos incumplimientos a lo resuelto por la Convención Nacional de la UCR reunida en la ciudad de Rosario, como asimismo los documentos emitidos por el Foro de Intendentes Radicales de la Provincia de Río Negro y su similar de Concejales Radicales, la nota cursada por el Presidente del Comité Nacional de la UCR a las autoridades provinciales recibida el 12 de septiembre de 2006 y las mociones concretas propuestas a viva voz en el desarrollo de la Convención de Distrito.
A tal fin analizada la resolución de Rosario, se advierte que en la misma se reafirma que la UCR constituye un partido de carácter nacional y federal; se resalta su autonomía política y funcional con el actual gobierno y su rol opositor y de alternativa. Se aprueban las Bases Programáticas para una Alternativa Política Nacional en el 2007, incluyendo la profesión de fe política, las Bases de Acción Política sancionadas el 14-10-1990 y sus anexo Economía e igualdad de oportunidades y demás documentos receptados en dicha Convención que expresan la independencia y autodeterminación en la acción partidaria.
En dicho evento, se encomendó asimismo al Sr. Presidente del Comité Nacional que lleve adelante el diálogo en las más diversas direcciones del espectro democrático y progresista incluyendo organizaciones políticas, gremiales, empresarias, sociales y académicas procurando coincidencias sobre bases programáticas a través de intercambio de opiniones, de manera que se perfeccionen y se sumen voluntades a la iniciativa, exhortando a todos los dirigentes y afiliados a enarbolar el programa y posición política del Partido, divulgarla y debatirla en el seno de la ciudadanía y a movilizarnos en pos de nuestros fines permanentes como son afianzar el régimen democrático y edificar el desarrollo económico social y humano que le es correlativo, dejando en manos de la Convención Nacional la evaluación y definitiva aprobación de la amplitud, coherencia y efectividad del desarrollo de las tareas antedichas.
Finalmente exhortan al Comité Nacional y a los Comités de Provincia de los distintos distritos a que adopten medidas administrativas, políticas y/o jurídicas que fueren necesarias para garantizar que todos aquellos distritos provinciales que no acaten la resolución de la Convención Nacional de Rosario, no puedan representar a la Unión Cívica Radical, ni utilizar los símbolos partidarios que a ella identifican para ningún efecto.
Al respecto se observa que:
• La Resolución de la Convención Nacional de Rosario del 26 de Agosto de 2006 ha surgido de inocultables ambiciones hegemónicas internas de las actuales autoridades nacionales del Partido, que vienen elaborado y ejecutando un prolijo plan de presión y opresión de la autonomía de las conducciones partidarias provinciales, siendo la resolución citada solo un instrumento más logrado en esa línea;
• En esta estrategia llevada adelante, se aprecian además que más allá de lo que se dice y proclama públicamente, subyacen otras razones que sustentan los posicionamientos políticos de dichas autoridades nacionales, como por ejemplo la feroz disputa interna entre el Presidente del Comité Nacional y el Gobernador mendocino, que genera acciones que hasta podría calificarse como intentos desestabilizadores de dicho gobierno provincial y –como se ve- ponen en juego el alcance y equilibrio institucional de nuestro partido en todo el territorio nacional.
• Lo dicho se sustenta en las reiteradas y públicas amenazas de intervención de los Comités Provinciales que no respondan ciegamente a los mandatos de un sector del Partido hoy en la conducción, el que se encuentra abocado a conformar una alianza electoral con un sector del Peronismo Bonaerense de actuación nefasta en la vida institucional del País;
• Llama la atención que se haya llevado a la Convención Nacional de Rosario, a resolver rígidas líneas de acción que son claramente violatorias de las disposiciones de la Carta Orgánica Nacional, en particular de lo normado en sus artículos 4º, 8º y 31º inciso f), que establecen que el gobierno del partido en el orden provincial estará a cargo de los organismos señalados en sus estatutos locales, excluyendo de las facultades de la Convención Nacional la aprobación de los programas de los gobiernos provinciales cuya reglamentación y resolución se reserva a las cartas orgánicas y autoridades provinciales. Lo dicho implica que se ha pretendido quebrar la institucionalidad interna ignorando los mandatos de nuestra máxima norma partidaria y la construcción federal de nuestro partido, en franca oposición incluso a lo resuelto o proclamado en el primer punto de la resolución de la citada Convención
• Llama la atención la falta de voluntad o tremenda incapacidad de Conducción del Comité Nacional, para conciliar las distintas tendencias aliancistas del partido, respetando sus actuaciones históricas, abrazando y equilibrando las propuestas y acciones a desarrollar; optando en cambio en forma equivocada, por una visión parcial y excluyente de toda otra posibilidad o alternativa diferente a la sostenida por el radicalismo del 5%, el que se abraza al obelisco y omite considerar las distintas expresiones regionales y provinciales de sus integrantes y dirigentes, un radicalismo sordo, prepotente y operativamente ineficaz.
• Es ese sector de dirigentes tradicionales el que está mayoritariamente representado en la Convención Nacional del partido, el que en años no ha podido ofrecer por sí solo a la sociedad una propuesta suficientemente atractiva como para que se le otorguen responsabilidades de gobierno a través de las urnas.
• Preocupa además que no se adviertan tampoco acciones por parte de la Conducción Nacional, que se orienten a interiorizarse de la situación concreta de los distritos donde el radicalismo es Gobierno, a excepción de la reconocida actitud de presencia permanente en el interior del país del Dr. Raúl Alfonsín, quien se ha decidido ya por impulsar la alianza con Lavagna, a más de un año de las elecciones nacionales y quien no sabemos si va a ser o no candidato y de serlo, a que cargo.
• Se suma a este cuadro de situación la reciente misiva cursada por el Presidente del Comité Nacional que, en una extraña actitud pretendiendo ampararse en las facultades de gestión que le asignara la Convención Nacional, dice que “… ha entendido prudente efectuar, con carácter previo, algunas consultas que ha considerado prioritarias, en atención a recientes declaraciones y actitudes públicas de algunos dirigentes y la ausencia de convencionales de algunos distritos en la mencionada reunión de la H. Convención Nacional…”. Y en consecuencia “… se requiere del Comité que Ud. Preside, la urgente ratificación de las bases programáticas aprobadas en dicha oportunidad y que se acompañan a la presente, toda vez que lógicamente no podría entenderse la existencia de un partido nacional con disidencias profundas de su dirigencia en las líneas básicas de su accionar político …” para ello nos intima para que en el plazo de 20 días – que vencen el lunes -, que analice las “Bases” adjuntas y proceda a manifestar antes de la fecha anunciada, por escrito y en forma clara, concreta y precisa, su adhesión a ellas o su rechazo. Recalcando que requiere manifestación del comité en forma expresa, por ello y para evitar interpretaciones equivocadas nos hace saber que el silencio será considerado como un rechazo a las mismas…”.-
• Este requerimiento de corte intimatorio e intimidatorio del Presidente del Comité Nacional, no hace más que demostrarnos que se ha comenzado a andar desde hace un tiempo a esta parte, un camino de presión, de amenaza, de verdadera opresión interna, en el que no se brindan alternativas a los distritos locales, donde se recurre al discurso único, excluyente, sin variantes, se hace lo que dicha conducción dice o no se es radical. Grosero error de concepción de la política pero mucho más del ejercicio de la conducción, del manejo de las riendas de nuestro partido, al que se ven obligados a ratificarle o reafirmarle su rol nacional y federal, porque después de las acciones que se vienen relatando cuesta creer que lo sea o que sea lo que pretende su conducción.
• Hay prepotencia, hay apuro, hay atropellos innecesarios, no hay caminos de dialogo, no se generan alternativas superadoras, todo se reduce entonces al intercambio de intimaciones y amenazas, creemos que construir así un partido de alternativa y oposición seria y equilibrada es en la práctica imposible. Pretendemos un partido político que nos contenga a todos, que permita y aliente el respeto de las autonomías provinciales, de los comité de distrito que como el de la Provincia de Río Negro, desde hace más de quince años conforma con éxito alianzas programáticas con partidos políticos de orden nacional, provincial y municipal conjuntamente con otros sectores representativos del quehacer social rionegrino.
• El radicalismo rionegrino, se encuentra conformado por radicales con principios, comprometidos con sus partido pero también con el crecimiento y el desarrollo de nuestra provincia, abocado a la búsqueda de la igualdad de oportunidades de todos y cada uno de los habitantes de nuestra provincia, tratando de conformar políticas de transformación de la realidad de todos, como principio rector que permita mejorar la calidad de vida de los rionegrinos; integrando un gobierno provincial y múltiples gobiernos locales con clara vocación de poder, impulsando ideas transformadoras y comprometido con la renovación permanente de sus ideas, de base amplia, participativa y plural, -prueba de ello es la actual Alianza Concertación Para el Desarrollo que desde el año 2003 integra-, ello sin perder identidad partidaria ni nuestra mística militante, ello más allá de aceptar, defender e impulsar aquellas acciones de consenso que ha permitido que en nuestra provincia se convoque a un proceso de reforma política de amplia participación que ya viene dando sus primeros frutos y en esa línea de pensamiento, no nos asustan los acuerdos programáticos con otras fuerzas políticas, con otros gobiernos provinciales o con el Gobierno Nacional, en tanto tenga por finalidad la defensa de los intereses de todos los rionegrinos. Ello es obviamente producto del ejercicio de las responsabilidades de Gobierno.
• Por ello el Radicalismo rionegrino ha sido convocado a esta Convención de Distrito en Viedma a fin de abordar la discusión de todos estos temas, que permitan adoptar un posicionamiento concreto surgido del debate libre de este tema, por lo que luego de escuchadas las opiniones de convencionales, afiliados, militantes y autoridades, al respecto se resuelve:
1º Tener presente lo resuelto por la Convención Nacional reunida de Rosario a fines del mes de agosto del corriente año, reconociendo el rol institucional que en nuestra organización partidaria tiene dicho organismo partidario que, cuando actúa en el ejercicio de sus competencias n-de orden nacional- no exige ni requiere confirmaciones como la que solicita el Sr. Presidente del Comité Nacional en su nota, por lo que solicitamos a las autoridades de la misma, que se abstengan de disponer medidas que atenten contra nuestra Carta Orgánica y las de los demás distritos y contra la verdadera constitución federal de nuestro partido, evitando tornarla en un instrumento más en pro de intereses personales o sectoriales que terminarán por debilitarnos como organización partidaria permanente.
2º Manifestar la necesidad de separar adecuadamente los ámbitos de actuación de las conducciones nacionales y provinciales de nuestro partido. En ese sentido la Unión Cívica Radical – Distrito Río Negro conforme lo dispone la Carta Orgánica Nacional, en particular por sus artículos 4º, 8º y 31º inciso f), es conducida por los organismos partidarios señalados en nuestra Carta Orgánica Local, encontrándose por lo tanto excluidas de las facultades de la Convención Nacional la aprobación de los programas de los gobiernos provinciales cuya reglamentación y resolución se reserva a las cartas orgánicas y autoridades provinciales, implicando ello la conformación de alianzas electorales, alianzas programáticas y determinación de los respectivos programas de acción política o de gobierno provinciales y municipales.
3º Encomendar a la conducción nacional del partido que a los fines de llevar adelante la políticas de alianzas de ese orden, se serene y respete los momentos oportunos conforme lo dispone el artículo 53º del Código Electoral Nacional que fija como fecha de las elecciones nacionales el tercer domingo de octubre del año del vencimiento de los mandatos institucionales; principiando por el dialogo y la búsqueda de aperturas y coincidencias con las autoridades provinciales y locales de la UCR de todo el país, evitando confrontaciones estériles.
4º Reclamarle asimismo a las autoridades partidarias nacionales la mayor de las prudencias en el manejo de sus posicionamientos políticos partidarios, evitando que las internas personales en sus distritos, por caso en las provincias de Mendoza, Buenos Aires, Chubut, repercuta y distorsione la función para la cual ha resultado electo, y termine por desestabilizar institucionalmente al centenario partido que todos integramos.
El presente documento es suscripto por las autoridades de la Mesa del Comité Central de Distrito conforme lo delegara expresamente la Convención al aprobar el mismo.-
Unión Cívica Radical Distrito Río Negro